Nutrición Infantil
Los niños necesitan una adecuada alimentación y una dieta sana para que su desarrollo sea óptimo. Durante la infancia y la adolescencia, los hábitos alimentarios y el ejercicio marcan la diferencia ente una vida sana y el riesgo de sufrir enfermedades en años posteriores. El papel de los padres es fundamental para conseguir una alimentación sana y variada.
La mejor medida de que se dispone para valorar el estado nutricional del niño es el crecimiento, tanto peso como estatura, siempre teniendo en cuenta los factores genéticos del niño.
Objetivo de la nutrición
La buena nutrición tiene como finalidad mantener el organismo en un estado de salud óptimo y, además:
• Permitir las actividades físicas que debe realizar el ser humano.
• Y desarrollar el cuerpo del niño para resistir ante enfermedades
Nutrientes
El aporte adecuado de nutrientes al niño es fundamental para conseguir un estado de salud adecuado y un desarrollo en peso y altura óptimos.
Así el aporte correcto de nutrientes debe cubrir todas las necesidades del organismo: calorías, vitaminas, sales y otros factores.
El exceso de alimentación puede producir sobrepeso pero no aumento de talla, mientras que el déficit de nutrientes produce pérdida de peso y, si se prolonga en el tiempo, también produciría disminución de talla. Hay que tener en cuenta que si la malnutrición dura poco tiempo, el retraso del crecimiento se recupera tan pronto como se vuelva a una alimentación adecuada. En cambio, si el déficit alimentario se prolonga por más tiempo, la fase de recuperación no se produce aunque se restablezca la alimentación adecuada.
Las consecuencias de una mala alimentación son muy severas a edades tempranas. Es importante tanto la aportación de nutrientes para un adecuado crecimiento y desarrollo como para prevenir trastornos en la madurez.
Responsabilidades